16 diciembre 2020

6 día de la MCIB: Non odiare, una reflexión ético y moral sobre el racismo


Para su primer largometraje Mauro Mancini reflexiona sobre las consecuencias de enfrentarse a un dilema ético en Non odiare, el filme elegido para la sexta sesión de la Muestra de Cine Italiano de Barcelona. El punto de partida fue la noticia de un médico, de ascendencia judia, que en Alemania se había negado a realizar una operación rutinaria a un paciente porque tenia un tatuaje nazi. Para el paciente no tuvo más consecuencias porque fue operado por otro doctor pero que sucedería si se trataba de una cuestión de vida o muerte. 

Mancini presenta dos inicios. En la primera escena vemos a un niño Simone Segre que es obligado a elegir que gatito salvar antes de dejar morir ahogados al resto de la camada. Unos años más tarde nos encontramos ya con Simone Segre de adulto, caracterizado por Alessandro Gassman  ahora un reputado cirujano en un hospital de Trieste. Practicando remo oye el ruido de un accidente de tráfico, abandona el bote y ofrece su ayuda. Encuentra a un conductor herido de gravedad. Después de solicitar los servicios de emergencia, intenta calmar al hombre y empieza a prestarle los primeros auxilios hasta que repara en una esvástica tatuada en el pecho. Consciente de las experiencias de su padre como superviviente de un campo de concentración para judíos, Segre para de actuar y abandona al hombre a su destino. Movido por el remordimiento, Segre intenta acercarse a los tres hermanos despide a su limpiadora y contrata a Marica(Sara Serraiocco), que ha tenido que abandonar su ciudad y su puesto de contable para cuidar de sus dos hermanos Marcello, un adolescente neonazi como su padre, muy agresivo y temperamental y del joven Paolo. Marica necesita dinero para llegar a fin de mes y para ello combina el trabajo en varias casas con sus labores como dependienta de noche en un supermercado. 

El peso paterno es otro tema importante que se trata en la cinta. De hecho las relaciones padres e hijos han sido una constante en esta IX edición de la Muestra de Cine Italiano de Barcelona como ya se ha visto en las proyecciones de Figli, Padre nostro o Cosa sara. Unas relaciones que han influido en la forma de ver la vida de todos los protagonistas de Simone, Marica y Marcello. 

Mancini queria romper con el estereotipo cinematográfico del judío alto y delgado de nariz ganchuda. Y casi escribió el guión pensando en Gasmann. Opta por una austeridad narrativa, con escasas palabras. Su intención es transmitir sentimientos y emociones a través de la puesta en escena, utilizando la luz, los movimientos de cámara y los encuadres. Antes de rodar trabajo con Gasmann y los otros intérpretes en los silencios y las pausas. De hecho tal y como reconoció en los contenidos extra fue el propio Gassman en las primeras conversaciones entorno al guion inicial él que le pidio que redujera en lo posible los diálogos. 
 
Y es que en Non Odiare es más importante todo lo que no se dicen entre los intérpretes que lo que si dicen. Prima la mirada y los pequeños detalles.  Alessandro Gasmann ganó el premio Fasinetti al mejor actor en Venecia que otorga el sindicato de periodistas cinematográficos italianos. Tanto Gasmann como Seraiocco son unos buenos conocidos en la MCIB  Gasmann fue el ganador al premio a toda una carrera por Se dio vuole en el 2015. A Sara Serraiocco la hemos visto crecer en la pantalla en otras ediciones de la MCIB a través de cintas como Cloro La ragazza del mondo .


 

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